Para nuestra fortuna, un fotógrafo ha logrado captar esta luz después de pasar meses en la carretera, después de una tormenta en Vivaro, Italia.
Los impresionantes destellos de luz son causados por enormes descargas eléctricas de los rayos, y el color rojo es resultado de las moléculas de nitrógeno que hay en el aire.
El fotografo Marko Korosec, de 32 años, logró capturar las impactantes imágenes, mientras estaba de pie en un campo de maíz, a más de 320 kilómetros de distancia del fenómeno.